Este poema lo escribí como regalo del Día de la Madre cuando tenía 15 años. Han pasado muchos años desde entonces. Ella le tenía mucho cariño y hoy desde este humilde blog quiero volver a dedicárselo allá donde esté.
“Para ti, mamá, con todo mi amor, ése que ya no podrá corresponder a tanta dedicación y cariño como me entregaste”
“Para ti, mamá, con todo mi amor, ése que ya no podrá corresponder a tanta dedicación y cariño como me entregaste”

Madre, en éste tu día
poeta quisiera ser,
y conseguir con mis versos
hacer el más lindo soneto
que se haya escrito a mujer.
Ser un lindo pajarillo,
colorín o ruiseñor,
y componer con mis trinos,
de mil gorjeos distintos
melodías con amor.
Ser la diáfana aurora
y mostrarte un mundo en paz.
Un soplo de fresca brisa,
o ser solo una sonrisa
que iluminara tu faz
Mas no soy poeta, ni brisa,
ni pájaro, sol ni sonrisa.
Entonces ¿Qué soy…?
Tan solo soy tu hija.